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Tratamiento del hipotiroidismo

El hipotiroidismo es una condición en la que la glándula tiroides no produce suficiente cantidad de hormonas tiroideas, que son las encargadas de regular gran parte del metabolismo del cuerpo. Estas hormonas influyen en la energía, la temperatura, el crecimiento, el desarrollo cerebral y el funcionamiento de casi todos los órganos.

Tratamiento médico

El tratamiento principal y más eficaz del hipotiroidismo es la terapia de reemplazo hormonal, que consiste en administrar levotiroxina sódica (T4), una forma sintética de la hormona tiroidea. Esta sustancia es idéntica a la hormona natural y el organismo la transforma en T3 (la forma activa) según lo necesite.

  • Objetivo del tratamiento: recuperar los niveles normales de hormonas tiroideas y, con ello, restablecer el metabolismo y evitar complicaciones.

  • Dosis personalizada: cada paciente necesita una dosis distinta, que se ajusta de acuerdo con la edad, el peso, el estado de salud y los resultados de los análisis de sangre (principalmente TSH y T4 libre).

  • Tratamiento de por vida: en la mayoría de los casos el hipotiroidismo es crónico, por lo que la persona debe tomar la medicación diariamente de manera indefinida.

  • Efectividad: con el tratamiento adecuado, los pacientes pueden llevar una vida normal, sin limitaciones importantes.

En niños, la reposición hormonal es fundamental, ya que las hormonas tiroideas son imprescindibles para el crecimiento y el desarrollo intelectual. Por ello, a todos los recién nacidos se les realiza una prueba de detección temprana (tamiz neonatal) que permite identificar de inmediato si existe un problema en la tiroides y comenzar el tratamiento cuanto antes.


Tratamientos complementarios y medidas naturistas

Aunque el tratamiento médico es el único capaz de corregir la falta de hormonas tiroideas, existen medidas naturales y hábitos de vida que ayudan a complementar la terapia y mejorar la calidad de vida de las personas con hipotiroidismo.

1. Alimentación adecuada

  • Yodo: es el mineral esencial que utiliza la tiroides para producir sus hormonas. Se encuentra en pescados, mariscos, huevos, lácteos y sal yodada. Sin embargo, no se recomienda abusar de suplementos o algas marinas, ya que un exceso puede ser perjudicial.

  • Selenio: favorece la conversión de T4 en T3. Está presente en nueces de Brasil, atún, sardinas, huevos y semillas de girasol.

  • Zinc y hierro: también son importantes para la función tiroidea. Se encuentran en carnes, legumbres, mariscos y cereales integrales.

  • Evitar exceso de alimentos bociógenos: algunas verduras como la col, el brócoli, la soya o la coliflor pueden interferir en la tiroides si se consumen en exceso y crudas, aunque en una dieta variada y cocinadas no representan un riesgo.

  • Dieta equilibrada: rica en frutas, verduras, proteínas magras y grasas saludables para mantener el peso y la energía.

2. Ejercicio físico regular

El hipotiroidismo puede producir cansancio, aumento de peso y debilidad muscular. La actividad física moderada (caminar, nadar, andar en bicicleta, yoga) ayuda a:

  • Mantener un peso saludable.

  • Mejorar la circulación y la energía.

  • Reducir el riesgo de depresión.

3. Manejo del estrés

El estrés crónico puede alterar el sistema endocrino y empeorar los síntomas. Técnicas como la meditación, el yoga, la respiración profunda y el mindfulness ayudan a mantener un equilibrio emocional y reducir el impacto del hipotiroidismo.

4. Sueño y descanso adecuado

Dormir bien es fundamental, ya que durante el sueño profundo el cuerpo regula muchas funciones hormonales. Se recomienda tener horarios regulares y un ambiente tranquilo para dormir.

5. Fitoterapia (uso de plantas medicinales)

Algunas plantas se han estudiado por su posible apoyo en el equilibrio hormonal y el metabolismo:

  • Ashwagandha (Withania somnifera): puede ayudar a reducir el estrés y mejorar la energía.

  • Guggul (Commiphora mukul): estudiada por su posible efecto sobre la regulación tiroidea.

  • Cúrcuma: tiene propiedades antiinflamatorias que pueden beneficiar al sistema endocrino.

Es importante recalcar que estas opciones no sustituyen el tratamiento médico, y su uso debe ser supervisado por un profesional de la salud para evitar interacciones.

6. Evitar sustancias dañinas

  • Reducir el consumo de alcohol y tabaco.

  • Evitar el abuso de ultraprocesados, azúcares y grasas trans que pueden afectar el metabolismo.

  • Limitar la exposición a contaminantes ambientales y metales pesados, ya que algunos pueden interferir con la función tiroidea.